
Especialistas en Rutas Transfronterizas a lo largo del Río Duero

A lo largo de más de 2.000 años de historia, el Duero fue mucho más que un río: fue una vía de comunicación, encuentro y circulación de pueblos, culturas e ideas.
Antes de que Portugal y Castilla y León existieran como territorios políticos definidos, estas tierras estaban habitadas por pueblos prerromanos, entre ellos lusitanos, vetones y otras comunidades que dejaron una profunda huella en el paisaje y en la identidad de la región. Con la llegada de Roma, el Duero se convirtió en un eje de circulación, comercio y organización territorial, conectando ciudades, comunidades y diferentes regiones de la Península Ibérica.
Durante la Edad Media, estas tierras fueron escenario de la formación de reinos, la consolidación de fronteras y relaciones permanentes entre los territorios que hoy pertenecen a Portugal y España.
El nacimiento y la consolidación del Reino de Portugal estuvieron profundamente vinculados a la dinámica política y militar del espacio leonés y castellano, en una historia marcada por alianzas, conflictos, intercambios e influencias culturales.
Hoy, el Duero puede recuperar esa antigua vocación: ser un puente entre dos países, dos culturas y una historia compartida, conectando Oporto con Zamora, Toro y Valladolid y revelando un patrimonio común que las fronteras políticas nunca consiguieron borrar.
